El costo invisible de no documentar
Cuando el conocimiento queda en la cabeza de pocas personas, la empresa paga en tres frentes: demora para capacitar a quien llega, retrabajo para redescubrir lo que ya se decidió y riesgo de detenerse cuando alguien falta o se va.
Este costo rara vez aparece en los informes, porque se diluye en conversaciones, mensajes y reuniones de alineación. El primer paso es ver el volumen: cuántas dudas repetidas llegan por semana y cuánto tiempo dedica el equipo a responderlas.